RESTAURANTE

En la planta inferior se encuentra el restaurante, una estancia diáfana y muy luminosa, gracias a sus amplios ventanales, que recrea un ambiente coqueto y acogedor. Sus hermosos cuadros han sido pintados por una prestigiosa artista local y muestran sabrosas frutas y hortalizas. También la cerámica que hay sobre la mesa presidencial ha sido elaborada por artesanos locales, al igual que la elegante mantelería. Todo ello da como resultado una decoración fresca, basada en la sencillez, que mezcla con gusto el tipismo de la tradición autóctona con la elegancia sutíl que caracteríza y distingue casa rincón de la casa.

Con una capacidad máxima de 30 personas, permite disfrutar de un agradable desayuno o almuerzo, así como de una romántica cena a la luz de las velas. Ofrece al visitante una carta variada que recupera los platos más singulares de la gastronomía castellano-manchega, como el pisto o las chuletas de cordero a la brasa, pero también de otras cocinas esquisitas como la andaluza (codornices al jerez), la vasca (pimientos del piquillo rellenos de bacalao, chuletón de ternera), etc.