|
A medio camino, entre el jardín y la terraza,
se halla una de las partes más entrañables del hotel:
el pozo y la higuera. Son los vestigios más representativos
de la identidad rural que pervive aún.Y en verdad resulta sorprendente
lo bien que se conservan ambos: el agua del pozo es de excelente calidad
y aún se utiliza para regar el jardín; la higuera, a
pesar de ser centenaria, goza de una embidiable salud. |
||